La artillería naval es el conjunto de armas de guerra de un buque pensadas para disparar a largas distancias empleando una carga explosiva impulsora.
Armada 2050:
Armada 2050 surge de la necesidad de adaptar la Armada Española a los cambios estratégicos, tecnológicos y operativos del siglo XXI. Su desarrollo responde a una serie de factores clave que han impulsado su formulación y diseño:
Necesidad de una Visión Estratégica a Largo Plazo:
Desde hace años, la Armada Española ha trabajado en planes estratégicos para su modernización, como el Plan ALTAMAR. Sin embargo, la acelerada evolución de la geopolítica y las nuevas tecnologías exigían un enfoque más ambicioso y prospectivo.
Armada 2050 nace con el objetivo de definir una hoja de ruta clara para establecer una referencia a largo plazo, y al mismo tiempo orientar el esfuerzo a corto y medio plazo y disponer así de la Armada Española que necesitamos para el entorno 2050, asegurando que España mantenga una Armada moderna, eficiente y preparada para los desafíos futuros.
Factores que Impulsaron su Creación:
Cambios en el Entorno Geopolítico:
La creciente competencia entre grandes potencias y el desplazamiento del centro de gravedad hacia el Indo-Pacífico.
La reaparición de conflictos convencionales en Europa, como la guerra en Ucrania.
El aumento de las amenazas híbridas, incluyendo ciberataques, guerra de la información y disrupciones en infraestructuras.
La creciente importancia del dominio marítimo, por la relevancia de la protección de rutas comerciales y recursos estratégicos, y por la alta probabilidad de que el Pacífico se convierta en el escenario de los principales conflictos del futuro.
Necesidad de Modernización Tecnológica:
La incorporación de inteligencia artificial, automatización y sistemas autónomos en las operaciones militares.
La integración de nuevas capacidades en el multidominio (terrestre, marítimo, espacial, ciberespacial y cognitivo), destacando que la Armada, lucha para que el Lecho Marino sea un nuevo dominio de las operaciones.
La urgencia de desarrollar plataformas más flexibles y modulares para responder a escenarios dinámicos.
Evolución de las Amenazas Marítimas:
Nuevos agentes que actúan sobre infraestructuras submarinas de interés, como cables de comunicaciones y gasoductos.
El auge de actores no estatales, como la piratería y el terrorismo marítimo.
La competencia por los recursos en el lecho marino, incluyendo minería submarina y bioprospección.
Desarrollo y Diseño del Plan:
Fue elaborado por el Estado Mayor de la Armada- División de Planes, en coordinación con el Ministerio de Defensa y otros organismos de seguridad y defensa.
Fases de Desarrollo:
Análisis de Tendencias Globales: Estudio de los cambios en la geopolítica, la tecnología y el entorno operativo.
Definición de Necesidades Estratégicas: Identificación de los principales retos y oportunidades para la Armada Española.
Consulta con la Industria y la Comunidad Científica: Colaboración con empresas de defensa, centros de investigación y universidades para evaluar soluciones tecnológicas.
Diseño de la Hoja de Ruta: Definición de programas de modernización, adquisición de nuevas capacidades, adaptación sobre revisión y discusión con una consultora externa para depuración del mensaje a la sociedad.
Publicación y Presentación Oficial: Se presentó públicamente el 4 de diciembre de 2024 como un documento de referencia para la transformación de la Armada Española.
Aunque los detalles específicos y las versiones oficiales completas de este documento pueden ser documentos clasificados o de acceso restringido, se pueden inferir sus principales líneas estratégicas y objetivos a partir de declaraciones oficiales, análisis de expertos y las tendencias observadas en los programas de modernización en curso.
Líneas Estratégicas y Objetivos Probables de Armada 2050:
Renovación de la Flota:
Sustitución de Plataformas Envejecidas: Reemplazo gradual de los buques y aeronaves que alcancen el final de su vida útil, como las Fragatas de la clase Santa María (F-80) y otros buques auxiliares.
Fragatas F-110 (programa «Bonifaz»): Destinadas a sustituir a las Fragatas clase Santa María, con énfasis en guerra antisubmarina, sistemas de combate integrados y modularidad.
Submarinos S-80 Plus: Proyecto estratégico para modernizar la flota submarina, aunque ha enfrentado retrasos técnicos.
Potencial desarrollo de buques de apoyo logístico y patrulleros de última generación.
Incorporación de tecnologías emergentes: Drones submarinos y aéreos (UxVs), sistemas de propulsión eléctrica/híbrida, Sistemas de defensa antiaérea y antimisiles, y armamento láser o electromagnético.
Adquisición de Nuevas Generaciones de Buques: Desarrollo y construcción de nuevas clases de fragatas (como las futuras F-120), submarinos (de la clase S-80 mejorados) y buques de acción marítima (BAM). Aún no está nada concretado, pero si es probable que la Armada adquiera un segundo buque de asalto anfibio LHD mayor que el actual, y que incorpore tecnologías de última generación, así como nuevos buques de asalto anfibios LPD que sustituyan a los actuales buques de la clase Galicia.
Desarrollo y Adopción de Tecnologías Avanzadas:
Sistemas No Tripulados (Unmanned Systems): Integración masiva de vehículos no tripulados (aéreos, terrestres, de superficie y submarinos) para ampliar las capacidades de vigilancia, reconocimiento, guerra electrónica, contramedidas y otras misiones, reduciendo riesgos para el personal.
Inteligencia Artificial (IA) y Aprendizaje Automático (ML): Aplicación de IA/ML para mejorar el procesamiento de datos de sensores, la toma de decisiones, la autonomía de los sistemas y la ciberseguridad.
Guerra Cibernética y Electromagnética: Fortalecimiento de las capacidades en los dominios cibernético y electromagnético para la defensa y el ataque.
Sensores Avanzados: Desarrollo e integración de sensores de nueva generación con mayor alcance, precisión y capacidad de fusión de datos.
Armamento de Precisión y Nuevas Capacidades de Ataque: Adquisición y desarrollo de armamento avanzado, incluyendo misiles de largo alcance, armas de energía dirigida (a largo plazo) y sistemas de defensa antimisil mejorados.
Propulsión Eficiente y Sostenible: Investigación y adopción de tecnologías de propulsión más eficientes y con menor impacto ambiental, incluyendo la hibridación y posibles alternativas a los combustibles fósiles a largo plazo.
Fortalecimiento de la Interoperabilidad:
Estándares Abiertos y Arquitecturas Modulares: Diseño de nuevas plataformas y sistemas con base en estándares abiertos para facilitar la interoperabilidad con otras fuerzas nacionales y aliadas (OTAN, UE).
Enlaces de Datos Tácticos Avanzados: Implementación de sistemas de comunicación y enlaces de datos de última generación para el intercambio seguro y eficiente de información táctica.
Adaptación al Nuevo Entorno Estratégico:
Flexibilidad y Polivalencia: Diseño de buques y sistemas que puedan adaptarse a una amplia gama de misiones y escenarios operativos, desde la defensa nacional hasta la participación en operaciones multinacionales y la respuesta a crisis.
Proyección de Poder Marítimo: Mantenimiento y mejora de la capacidad de proyectar poder naval y apoyar los intereses de España en escenarios lejanos.
Seguridad Marítima: Refuerzo de la capacidad para garantizar la seguridad de los espacios marítimos de interés para España, incluyendo la lucha contra la piratería, el terrorismo y el crimen organizado en el mar.
Capital Humano:
Formación y Adiestramiento Avanzado: Adaptación de los programas de formación y adiestramiento para preparar al personal para operar y mantener los sistemas tecnológicos avanzados del futuro.
Captación y Retención de Talento: Implementación de políticas que permitan atraer y retener personal cualificado en un entorno tecnológico en constante evolución.
Eficiencia y Sostenibilidad:
Optimización de Costes del Ciclo de Vida: Consideración de los costes operativos y de mantenimiento desde las fases iniciales de diseño y adquisición.
Reducción de la Huella Ambiental: Adopción de tecnologías y prácticas operativas que minimicen el impacto ambiental de la Armada.
Colaboración Industrial y Tecnológica:
Fomento de la Industria Nacional de Defensa: Promoción de la participación de la industria española en el desarrollo y la producción de las futuras capacidades navales.
Cooperación Internacional: Colaboración con otras naciones europeas y aliadas en proyectos de investigación, desarrollo y adquisición de tecnología naval.
Los Entornos principales Armada 2050:
Entorno Estratégico:
Define como la Armada Española deberá operar durante las próximas décadas. Este entorno se caracteriza por un aumento de la competencia entre grandes potencias, la reconfiguración del orden mundial y la aparición de amenazas híbridas, y de multidominio, adaptándose a un entorno global en constante transformación. Este entorno se caracteriza por una creciente multipolaridad, desplazamiento del centro de gravedad económico hacia el Indo-Pacífico y la reaparición de conflictos convencionales en Europa y en el Sahel. Estos factores subrayan la importancia de fortalecer alianzas internacionales y desarrollar una industria de defensa nacional robusta.
Transformación del Orden Mundial:
El equilibrio de poder global está en constante evolución, con varios factores clave:
Multipolaridad creciente: La influencia de potencias como China, Rusia e India reconfigura la dinámica global.
Desplazamiento hacia el Indo-Pacífico: La región se consolida como el epicentro económico y geopolítico del siglo XXI.
Tensiones en el entorno europeo: La reaparición de conflictos convencionales (como en Ucrania) obliga a la OTAN y la UE a reforzar sus capacidades de defensa.
Incertidumbre en EE.UU.: La política exterior estadounidense podría volverse más aislacionista, afectando el equilibrio en Europa y el Mediterráneo.
Expansión de las Amenazas:
Reconocimiento que las amenazas han evolucionado más allá del enfrentamiento militar convencional:
Guerra híbrida: Combinación de operaciones militares, ciberataques, desinformación y presiones económicas.
Incremento de la competencia en el dominio marítimo: La lucha por los recursos estratégicos (pesca, minerales del lecho marino, hidrocarburos) aumenta las tensiones.
Protección de infraestructuras: Cables submarinos, puertos y rutas marítimas esenciales para la economía global.
Creciente uso de tecnologías emergentes: La inteligencia artificial, la robótica y las armas hipersónicas transforman el modo de operar.
España y su Posicionamiento Estratégico:
Dado este entorno cambiante, España debe adaptar su estrategia naval para proteger sus intereses:
Seguridad en el Mediterráneo: España desempeña un papel clave en el control de este espacio estratégico, donde confluyen rutas comerciales, migración irregular y actividades de actores no estatales.
Presencia en el Atlántico Norte: Refuerzo del papel de España en la OTAN, asegurando la defensa de sus líneas marítimas.
Golfo de Guinea y seguridad en África Occidental: Protección de intereses económicos y lucha contra la piratería.
Mayor implicación en el Indo-Pacífico: Participación en misiones internacionales para garantizar la estabilidad en una región clave para el comercio global.
Cooperación y Alianzas Estratégicas:
Subraya la importancia de la colaboración con aliados para mantener una posición de disuasión efectiva:
OTAN: Coordinación en defensa colectiva, desarrollo de capacidades y ejercicios conjuntos.
Unión Europea: Refuerzo de la autonomía estratégica a través de iniciativas como la Cooperación Estructurada Permanente (PESCO).
Alianzas bilaterales: Fortalecimiento de la relación con países como EE.UU., Francia, Reino Unido e Italia.
Relaciones con América Latina: Refuerzo de la cooperación naval con naciones de habla hispana en ámbitos de seguridad marítima y lucha contra el narcotráfico.
Armada 2050 apuesta por una estrategia de seguridad compartida, donde la cooperación multilateral es clave para enfrentar desafíos globales. La Armada Española se posiciona como un actor relevante en alianzas internacionales, participando activamente en la defensa colectiva, el desarrollo de capacidades conjuntas y la seguridad marítima global, esta integración refuerza no solo la capacidad operativa de España, sino también su influencia en la toma de decisiones estratégicas a nivel internacional.
Entorno Operativo:
Está diseñado para abordar la evolución de los conflictos y las amenazas en un escenario global complejo y multidominio. La capacidad operativa ha sido identificada como un elemento esencial para que la Armada española se mantenga preparada para cualquier escenario de combate. Para ello, se pretende dotar a la institución de recursos avanzados que permitan una influencia efectiva tanto en el mar como en tierra. El ámbito digital, “el ciberespacio”, impregna todos los dominios tradicionales. No encontraremos combate terrestre, naval, aeroespacial que no se base, este impactado o imbuido en el ciberespacio.
En el ámbito operativo, reconoce la expansión de los dominios tradicionales (terrestre, naval y aéreo) para incluir el ciberespacial, el espacial y el cognitivo, así como el lecho marino. Esta ampliación refleja la complejidad de los futuros escenarios de combate y la necesidad de una integración multidominio.
Los aspectos que incluyen este entorno:
Expansión de los Dominios de Operación:
Amplía los tradicionales dominios de operación (marítimo, terrestre y aéreo) para incluir:
Dominio Ciberespacial: La guerra cibernética y la protección de redes y sistemas son cruciales para la seguridad naval.
Dominio Espacial: La vigilancia, las comunicaciones satelitales y la protección de infraestructuras espaciales serán esenciales.
Dominio Cognitivo: Incluye la guerra de la información, operaciones psicológicas y el control de la narrativa en conflictos híbridos.
Lecho Marino: La protección de infraestructuras submarinas (cables, oleoductos, gasoductos) y la exploración estratégica del océano serán prioritarias.
Guerra Multidominio e Integración de Capacidades:
Las futuras operaciones navales requerirán una integración fluida con fuerzas terrestres, aéreas y espaciales, permitiendo una coordinación en tiempo real con aliados en el marco de la OTAN y la UE.:
Hiperconectividad: Donde la información fluya en tiempo real entre todas sus unidades y dominios. Para ello, es clave la integración en una nube de combate, un ecosistema digital que permita la toma de decisiones rápida y eficiente, mejorando la coordinación entre buques, aeronaves, sistemas no tripulados, bases terrestres y aliados internacionales.
Uso de la nube de combate: Integración de sensores y sistemas en tiempo real mediante IA.
Sistemas autónomos y no tripulados: Buques, submarinos y drones aéreos colaborando en operaciones avanzadas.
Guerra electrónica avanzada: Protección contra interferencias y ciberataques.
Amenazas y Escenarios Operativos:
Adaptabilidad a un mundo donde las amenazas han evolucionado:
Reaparición de conflictos convencionales en Europa y otras regiones:
Terrorismo y piratería en regiones estratégicas, como el Golfo de Guinea.
Expansión de la influencia de potencias emergentes en el Indo-Pacífico.
Amenazas híbridas, incluyendo desinformación, ataques cibernéticos y guerra económica.
Movilidad Operativa y Proyección de Fuerza:
Bases avanzadas flotantes: Posibilitan el despliegue flexible en zonas de crisis:
Buques modulares y de múltiples misiones: Adaptables a distintos escenarios sin necesidad de grandes modificaciones.
Mayor presencia en áreas clave: Atlántico Norte, Mediterráneo, Golfo de Guinea e Indo-Pacífico.
Armada 2050, integra todos los dominios en una estrategia de guerra multidominio donde cada uno potencia y complementa al otro. Esta sinergia permite una defensa más eficaz, adaptable y resiliente ante los desafíos del futuro. La interoperabilidad y la digitalización serán claves para que España mantenga su capacidad de disuasión y proyección de fuerza en un entorno de seguridad en constante evolución.
Misión de la Armada:
Se centra en garantizar la defensa, su integridad territorial y la seguridad marítima de España, protegiendo sus intereses estratégicos en un entorno global cada vez más complejo.
Armada 2050 refuerza esta misión adaptándola a las nuevas realidades geopolíticas y tecnológicas, asegurando que la Armada siga siendo una herramienta fundamental para la seguridad nacional y la estabilidad internacional.
Para cumplir con su misión en un entorno estratégico en constante evolución, la Armada Española debe contar con una serie de capacidades esenciales que le permitan operar con eficacia en todos los dominios: marítimo, terrestre, aéreo, ciberespacial y espacial. Estas capacidades garantizan la seguridad nacional, la proyección de fuerza y la cooperación con aliados internacionales.
Entre las capacidades fundamentales podemos encontrar:
Disuasión y Defensa Multidominio:
Proyección del Poder Naval:
Ofrece a la Fuerza Conjunta la posibilidad de generar efectos a nivel estratégico, operacional y táctico, en diferentes ámbitos en un breve espacio de tiempo, con gran versatilidad y flexibilidad, de manera gradual y reversible, y reducir las opciones de respuesta del adversario.
Capacidad de desplegar fuerza en zonas estratégicas mediante grupos de combate naval con escoltas, buques logísticos y unidades anfibias.
Operación de portaeronaves como el Juan Carlos I, permitiendo el despliegue de aeronaves y tropas en operaciones conjuntas.
Uso de submarinos de ataque (S-80 Plus) con capacidades de sigilo y guerra de interdicción marítima.
Defensa Antiaérea y Antimisil:
Integración de sistemas avanzados como el AEGIS en las fragatas F-110, garantizando la defensa contra misiles balísticos y amenazas aéreas.
Uso de misiles de medio y largo alcance para neutralizar amenazas aéreas y proteger la flota.
Guerra Antisubmarina (ASW):
Fragatas y submarinos equipados con sonares avanzados y torpedos de última generación.
Uso de drones submarinos y aviones de patrulla marítima para detección y combate de submarinos enemigos.
Guerra Electrónica y Ciberdefensa:
Sistemas de guerra electrónica para interferencia de radares y comunicaciones enemigas.
Defensa cibernética avanzada para proteger infraestructuras críticas y redes de mando y control.
Seguridad Marítima y Protección de Intereses Estratégicos:
Control del mar:
Cumplir con los compromisos de España en la OTAN, la UE y la ONU, participando en misiones de disuasión, defensa colectiva y gestión de crisis.
Garantizar la libertad de navegación y la seguridad marítima global, protegiendo las rutas comerciales críticas y asegurando el acceso a los recursos estratégicos.
Apoyar a aliados y socios internacionales en operaciones navales conjuntas, promoviendo la estabilidad regional en áreas de interés estratégico.
Desplegar capacidades navales avanzadas para disuadir posibles agresiones y responder rápidamente ante crisis internacionales.
Ejecutar operaciones de combate en alta mar y en litoral, incluyendo el empleo de unidades anfibias, Infantería de Marina, submarinas y aéreas.
Asegurar la presencia de la Armada en zonas estratégicas, como el Mediterráneo, el Atlántico, el Índico y, en el futuro, el Indo-Pacífico.
Acción marítima:
Permite proteger los intereses nacionales en los espacios marítimos de soberanía e interés nacional, contribuyendo al conjunto de actividades que llevan a cabo las distintas administraciones públicas con responsabilidades en el ámbito marítimo
Control del Tráfico Marítimo y Vigilancia del Litoral:
Uso de buques de acción marítima (BAM) para patrullaje y protección de aguas jurisdiccionales.
Integración de sistemas ISR (Inteligencia, Vigilancia y Reconocimiento) para el monitoreo del tráfico marítimo.
Cooperación con organismos nacionales e internacionales en la lucha contra el tráfico ilícito y el crimen organizado.
Protección de Infraestructuras:
Defensa de puertos, cables submarinos, plataformas petrolíferas y gasísticas frente a amenazas convencionales y asimétricas.
Presencia naval en zonas de alto interés estratégico, asegurando la estabilidad y el acceso a recursos marítimos clave.
Operaciones Contra Amenazas Híbridas:
Capacidad de respuesta rápida ante ataques terroristas, sabotajes o incursiones en aguas nacionales.
Despliegue de fuerzas especiales (FGNE – Fuerza de Guerra Naval Especial), la cual se formó el 10 de junio de 2009 sobre las bases de la Unidad Especial de Buceadores de Combate (UEBC) y la Unidad de Operaciones Especiales (UOE) de la Brigada de Infantería de Marina (BRIMAR) del Tercio de la Armada (TEAR). para neutralización de amenazas no convencionales.
Cooperación Internacional y Diplomacia Naval:
Interoperabilidad con Alianzas y Socios Estratégicos:
Participación en ejercicios navales internacionales con la OTAN, la UE y aliados clave como EE.UU. y Francia.
Desarrollo de sistemas comunes con aliados, como la interoperabilidad con el programa Futuro Sistema Aéreo de Combate (FCAS) para el combate aéreo del futuro.
Cooperación con marinas de países aliados en seguridad marítima, inteligencia y respuesta a crisis.
Diplomacia Naval y Proyección de Influencia:
Uso de la Armada como herramienta diplomática en visitas y despliegues estratégicos.
Participación en misiones de asistencia humanitaria y ayuda en desastres naturales.
Apoyo a la estabilidad en regiones clave como el Mediterráneo, el Golfo de Guinea y el Indo-Pacífico.
Visión 2050:
Establece los principios estratégicos y operativos que guiarán su transformación en las próximas décadas. En un entorno geopolítico dinámico y con la irrupción de nuevas tecnologías, la Armada se enfocará en consolidar su papel como una fuerza naval multidominio, interoperable, digitalizada y sostenible, asegurando la defensa de España y su proyección global. Implica una Armada que no solo sea capaz de defender los intereses de España de manera efectiva, sino que también sea un actor clave y respetado en el escenario marítimo internacional, contribuyendo a la seguridad y la estabilidad global.
Para alcanzar este objetivo en el horizonte de 2050, la Armada Española deberá desarrollar y mantener una serie de capacidades, adaptándose a las futuras amenazas y al cambiante entorno geopolítico. A continuación, se detallan las capacidades esenciales que conformarían una Armada Decisiva y Relevante en 2050:
Decisivos y relevantes:
Protección del territorio y de los espacios marítimos de soberanía:
Defensa del mar territorial, la Zona Económica Exclusiva (ZEE) y la Plataforma Continental.
Respuesta eficaz ante amenazas convencionales y asimétricas, incluyendo ataques híbridos.
Integración con otras fuerzas en un modelo de defensa multidominio conjunta.
Poder Naval Expedicionario y de Proyección, con una Flota de Superficie moderna y polivalente, con capacidad para desplegar grupos navales equilibrados y sostenibles.
Aviación Naval Embarcada: Mantenimiento y modernización de la capacidad de ala fija (futuros cazas embarcados) y ala rotatoria (helicópteros polivalentes) para proporcionar defensa aérea, ataque, guerra antisubmarina, transporte y apoyo a las operaciones anfibias.
Fuerza de Infantería de Marina Expedicionaria: Una Infantería de Marina moderna, equipada y entrenada para llevar a cabo operaciones anfibias, proyección de poder y misiones de seguridad marítima en diversos entornos.
Capacidad de disuasión creíble y proyección estratégica:
Incremento de la capacidad de respuesta rápida y despliegue expedicionario.
Soberanía cibernética y resiliencia tecnológica:
Protección de las infraestructuras navales ante ciberataques.
Uso de inteligencia artificial y big data en la toma de decisiones operativas.
Implementación de redes de mando y control distribuidas con alta capacidad de supervivencia en entornos hostiles.
Actor clave en la seguridad y estabilidad global:
Participación activa en operaciones de la OTAN, la UE y la ONU en defensa colectiva y gestión de crisis.
Presencia en regiones estratégicas como el Mediterráneo, el Atlántico, el Golfo de Guinea y el Indo-Pacífico.
Refuerzo del papel de la Armada en la protección de rutas comerciales y el acceso a recursos estratégicos.
Interoperabilidad con aliados y socios estratégicos:
Desarrollo de capacidades conjuntas con marinas aliadas para fortalecer la defensa colectiva.
Uso de sistemas comunes con la OTAN y la UE, asegurando la compatibilidad operativa.
Participación en programas de defensa avanzados como el FCAS (Future Combat Air System) y sistemas no tripulados.
Liderazgo en seguridad marítima y respuesta ante crisis:
Operaciones de lucha contra la piratería, el tráfico ilícito y el terrorismo marítimo.
Cooperación en misiones de evacuación y asistencia humanitaria en zonas de conflicto o desastres naturales.
Protección de infraestructuras internacionales, asegurando el acceso seguro a fuentes de energía y comunicaciones globales.
Ejemplares en el compromiso con nuestro personal y valores:
La Armada Española reconoce que su mayor activo es su gente. En el marco Armada 2050, se establece un firme compromiso con el personal, asegurando su bienestar, desarrollo profesional y adaptación, manifestándose en diversas áreas, buscando atraer, retener, formar y cuidar al capital humano, que es esencial para operar y mantener las capacidades navales del futuro. La excelencia operativa solo es posible mediante una fuerza preparada, motivada y respaldada por una institución que promueve el liderazgo, la innovación y el equilibrio entre la vida profesional y personal.
Formación y Adiestramiento de Vanguardia:
Adaptación a las Nuevas Tecnologías: Inversión en programas de formación y adiestramiento que preparen al personal para operar y mantener los sistemas tecnológicos avanzados que se incorporarán en Armada 2050 (sistemas no tripulados, IA, ciberseguridad, etc.).
Simulación Avanzada: Utilización de simuladores de última generación para el adiestramiento en escenarios complejos y exigentes, reduciendo costes y riesgos en comparación con ejercicios reales a gran escala.
Colaboración Académica y Profesional: Establecimiento de acuerdos con universidades, centros de investigación y empresas del sector para ofrecer programas de formación especializados y oportunidades de desarrollo profesional.
Formación Continua y Desarrollo de Carrera: Fomento de la formación continua a lo largo de la carrera militar, permitiendo al personal adquirir nuevas habilidades y ascender profesionalmente.
Mejora de las Condiciones de Vida y Trabajo:
Modernización de las Plataformas: Diseño de las nuevas plataformas (como las F-110 y los futuros buques del Proyecto 4E) con un enfoque en la habitabilidad, el confort y la seguridad del personal a bordo.
Conciliación de la Vida Personal y Profesional: Implementación de políticas y medidas que faciliten la conciliación de la vida familiar y profesional del personal de la Armada, reconociendo las exigencias de la vida militar.
Apoyo Social y Bienestar: Ofrecimiento de servicios de apoyo social, psicológico y de bienestar para el personal y sus familias, abordando los desafíos inherentes a la vida militar (despliegues, separaciones, riesgos).
Seguridad y Salud Laboral: Priorización de la seguridad y la salud laboral en todas las actividades y entornos de trabajo de la Armada, implementando medidas preventivas y protocolos de actuación en caso de accidente o enfermedad.
Reconocimiento y Valoración del Personal:
Sistema de Evaluación Justo y Transparente: Implementación de un sistema de evaluación del desempeño que sea justo, transparente y que reconozca el mérito y el esfuerzo del personal.
Recompensas y Reconocimientos: Establecimiento de mecanismos para reconocer y recompensar la excelencia profesional, el compromiso y la dedicación al servicio.
Participación y Comunicación: Fomento de la participación del personal en la mejora de los procesos y la comunicación interna, valorando sus opiniones y sugerencias.
Cultura de Respeto e Igualdad: Promoción de una cultura de respeto, igualdad de oportunidades y no discriminación en todos los ámbitos de la Armada.
Adaptación a las Nuevas Generaciones:
Atracción de Talento Joven: Desarrollo de estrategias de reclutamiento que atraigan a las nuevas generaciones, destacando las oportunidades de desarrollo profesional, la contribución a la sociedad y el uso de tecnologías de vanguardia.
Flexibilidad y Adaptabilidad: Adaptación de las estructuras y los procesos de la Armada para responder a las expectativas y necesidades de las nuevas generaciones.
Uso de Herramientas Digitales para la Comunicación y la Formación: Incorporación de plataformas digitales y herramientas online para facilitar la comunicación interna, el acceso a la formación y la gestión administrativa.
Programas de intercambio con universidades y empresas tecnológicas para que el personal adquiera conocimientos punteros.
Iniciativas para mejorar la conectividad a internet a bordo de los buques para facilitar la comunicación con las familias durante los despliegues.
Atención al personal en los permisos de paternidad y maternidad y otras medidas de conciliación.
Desarrollo de aplicaciones móviles y plataformas online para el acceso a información y servicios del personal.
Encuestas de clima laboral y mecanismos de feedback (comentario) para conocer las inquietudes y sugerencias del personal.
https://www.defensa.com/espana/defensa-adapta-normativa-conciliacion-personal-militar-civil
Vanguardistas en tecnología:
La aspiración de la Armada Española para mantener su eficacia operativa, garantizar la seguridad nacional y contribuir a la estabilidad internacional, debe ser vanguardista, lo cual implica no solo adoptar las últimas tecnologías disponibles, sino también participar en su desarrollo, comprender su potencial disruptivo y adaptarlas a las necesidades específicas del entorno naval.
Sistemas No Tripulados (Unmanned Systems):
Integración de plataformas no tripuladas (drones aéreos, submarinos y de superficie) para vigilancia, ataque y logística.
Vehículos Aéreos No Tripulados (UAVs/Drones): Desarrollo y adquisición de UAVs de largo alcance, alta autonomía y capacidades ISTAR (Inteligencia, Vigilancia, Adquisición de Objetivos y Reconocimiento) para ampliar la conciencia situacional, realizar misiones de vigilancia marítima, búsqueda y rescate, y apoyo a operaciones especiales. Se exploran tanto plataformas aéreas como VTOL (despegue y aterrizaje vertical).
Vehículos de Superficie No Tripulados (USVs): Desarrollo y empleo de USVs para misiones de vigilancia, guerra de minas, patrulla costera, apoyo logístico y como nodos de comunicación. Se investiga su autonomía y capacidad para operar en enjambre.
Vehículos Submarinos No Tripulados (UUVs): Adquisición y desarrollo de UUVs para misiones de guerra antisubmarina, guerra de minas, inspección de infraestructuras submarinas, inteligencia y operaciones especiales. Se busca aumentar su autonomía, profundidad operativa y capacidad de carga útil.
Inteligencia Artificial (IA) y Aprendizaje Automático (ML):
Procesamiento y Fusión de Datos de Sensores: Utilización de IA/ML para analizar grandes volúmenes de datos de múltiples sensores, mejorar la detección y clasificación de objetivos, y crear una imagen operativa más completa y precisa.
Toma de Decisiones Asistida por IA: Desarrollo de sistemas que proporcionen recomendaciones y apoyo a los comandantes en la toma de decisiones tácticas y estratégicas.
Mantenimiento Predictivo: Uso de IA/ML para analizar datos de los sistemas de las plataformas y predecir fallos o necesidades de mantenimiento, optimizando la disponibilidad y reduciendo costes.
Ciberseguridad: Aplicación de IA/ML para la detección de amenazas cibernéticas, el análisis de malware y la respuesta a incidentes de seguridad.
Autonomía de Sistemas: Desarrollo de algoritmos de IA/ML que permitan a los sistemas no tripulados operar de forma más autónoma y coordinada.
Transformación digital de la Armada, con el uso de inteligencia artificial, big data y sistemas autónomos.
Aplicación de la inteligencia artificial en el mantenimiento predictivo y la optimización logística.
Guerra Cibernética y Electromagnética:
Ciberdefensa Activa: Desarrollo de capacidades para detectar, prevenir y responder a ciberataques contra las infraestructuras y sistemas de la Armada.
Ataque Cibernético (Potencial): Investigación y desarrollo de capacidades ofensivas en el ciberespacio.
Guerra Electrónica Avanzada: Adquisición y desarrollo de sistemas de guerra electrónica de última generación para perturbar, engañar y protegerse de las emisiones electromagnéticas enemigas.
Gestión del Espectro Electromagnético (ESM/EMO): Implementación de sistemas avanzados para monitorizar, analizar y gestionar el espectro electromagnético en el entorno operativo.
Uso de la nube y redes de mando y control avanzadas, asegurando comunicaciones seguras y resilientes.
Protección cibernética avanzada para garantizar la seguridad de los sistemas y redes de la Armada.
Sensores Avanzados:
Radares de Nueva Generación: Desarrollo y adquisición de radares con mayor alcance, resolución, capacidad de discriminación de objetivos y resistencia a contramedidas. Se exploran tecnologías como los radares AESA (Active Electronically Scanned Array).
Sonares de Alto Rendimiento: Investigación y adquisición de sonares más sensibles, con mayor capacidad de procesamiento y técnicas avanzadas de detección y clasificación de blancos submarinos. Se incluyen sonares activos, pasivos y remolcados.
Sistemas Electro-ópticos e Infrarrojos (EO/IR) de Última Generación: Adquisición de sistemas con mayor alcance, resolución y capacidad de operar en diversas condiciones ambientales.
Sensores Multiespectrales e Hiperespectrales: Exploración de sensores que permitan obtener información más detallada sobre los objetivos y el entorno.
Fusión de Sensores Avanzada: Desarrollo de arquitecturas y algoritmos que permitan integrar y correlacionar datos de múltiples sensores para obtener una imagen operativa unificada y de mayor calidad.
Armamento de Precisión y Nuevas Capacidades de Ataque:
Misiles de Largo Alcance y Alta Precisión: Adquisición y desarrollo de misiles antibuque, antiaéreos y de ataque a tierra con mayor alcance, precisión y capacidad de penetración.
Armas de Energía Dirigida (DEW): Investigación y desarrollo de láseres de alta energía y armas de microondas de alta potencia (HPM) para defensa puntual y ataque a objetivos blandos (a largo plazo).
Municiones Inteligentes: Adquisición de municiones con sistemas de guía avanzados y espoletas multifunción para una mayor efectividad y reducción del daño colateral.
La imagen es una representación genérica de municiones con sistemas de guía avanzados y espoletas multifunción. No corresponde a un tipo específico de munición real con una denominación concreta.
Propulsión y Eficiencia Energética:
Propulsión Híbrida y Eléctrica: Investigación y adopción de sistemas de propulsión que combinen diferentes fuentes de energía para mejorar la eficiencia, reducir la firma acústica y aumentar la autonomía.
Gestión Energética Inteligente: Implementación de sistemas que optimicen la generación, distribución y consumo de energía a bordo de las plataformas.
Exploración de Combustibles Alternativos: Investigación sobre la viabilidad de combustibles más sostenibles para reducir la dependencia de los combustibles fósiles y el impacto ambiental.
Eficientes en la gestión de recursos:
La Armada Española debe garantizar el uso óptimo de sus recursos humanos, materiales y tecnológicos para mantener una fuerza operativa sostenible, moderna y eficaz, incluyendo el presupuesto, el personal, los materiales, la energía y el tiempo, para maximizar la capacidad operativa y la sostenibilidad a largo plazo, en un entorno estratégico de creciente complejidad y con limitaciones presupuestarias, la eficiencia, la organización y las infraestructuras en la gestión, será clave para maximizar la disponibilidad operativa, la modernización de la flota y la preparación del personal.
Optimización del Presupuesto y Recursos Materiales:
Planificación basada en análisis de datos:
Implementación de herramientas de inteligencia artificial y big data para la gestión del mantenimiento y la logística.
Optimización del ciclo de vida de los buques, submarinos y aeronaves mediante mantenimiento predictivo.
Evaluación continua de coste-beneficio en adquisiciones y modernización de equipos.
Mayor eficiencia en adquisiciones y sostenibilidad:
Uso de modelos de adquisiciones modulares que permitan actualizar sistemas sin necesidad de sustituir plataformas completas.
Incorporación de tecnologías de doble uso (militar y civil) para aprovechar sinergias industriales.
Desarrollo de programas de cooperación internacional para compartir costos y mejorar la interoperabilidad con aliados.
Logística avanzada y reducción de desperdicio:
Digitalización de la gestión logística para minimizar el tiempo de inactividad y los costos de almacenamiento.
Uso de impresión 3D y fabricación aditiva para reducir la dependencia de repuestos físicos.
Aplicación de principios de economía circular, con reutilización y reciclaje de materiales estratégicos.
Transformación Digital y Automatización:
Digitalización de procesos administrativos y operativos:
Implementación de sistemas de gestión integrada en tiempo real para una administración eficiente.
Uso de plataformas digitales y automatización para reducir cargas burocráticas y liberar recursos humanos hacia tareas operativas.
Aplicación de blockchain en la gestión de contratos, logística y control de suministros para garantizar transparencia y seguridad.
Inteligencia artificial y gestión automatizada:
Uso de IA para el análisis de riesgos, planificación de misiones y optimización de despliegues.
Sistemas de mantenimiento automatizado que predigan fallos y reduzcan costos operativos.
Implementación de asistentes virtuales para mejorar la gestión del personal y la formación.
Organización flexible y ágil:
Simplicidad para la eficiencia operativa:
Armada 2050, debe evolucionar hacia una organización más simple, flexible y adaptable, con la capacidad de responder con agilidad a las amenazas emergentes, los avances tecnológicos y los cambios geopolíticos será clave para mantener la superioridad operativa y la eficiencia en la gestión de recursos.
Estructura Organizativa Ágil y Modular:
Reducción de burocracia y toma de decisiones descentralizada:
Revisión y simplificación de la estructura organizativa para eliminar redundancias y agilizar la toma de decisiones.
Fomento de la delegación de autoridad, permitiendo que las unidades operativas tengan mayor autonomía en la ejecución de misiones.
Implementación de sistemas digitales de gestión para acelerar los procesos administrativos y operativos.
Adaptabilidad a los Retos del Futuro:
Innovación y experimentación constante:
Creación de unidades de innovación y desarrollo dentro de la Armada para probar nuevas tácticas y tecnologías.
Fomento de la cultura del aprendizaje continuo, con programas de formación en respuesta a los cambios tecnológicos y estratégicos.
Cooperación con el sector privado y centros de investigación para acelerar la adopción de nuevas capacidades.
Respuesta rápida ante crisis y emergencias:
Desarrollo de equipos de reacción inmediata capaces de desplegarse rápidamente en misiones de seguridad, rescate o asistencia humanitaria.
Integración de unidades de la Armada en estructuras de mando conjuntas y coaliciones internacionales, mejorando la interoperabilidad con aliados.
Implementación de protocolos de respuesta ágil ante amenazas híbridas, ciberataques y conflictos de alta intensidad administrativos y operativos.
Eficiencia Energética y Sostenibilidad:
Reducción de la huella logística y energética:
Desarrollo de buques con propulsión híbrida y electrificación progresiva de la flota.
Uso de combustibles alternativos y tecnologías de eficiencia energética para reducir la dependencia del petróleo.
Integración de energías renovables en bases y unidades navales.
Gestión sostenible del agua y residuos:
Tecnologías de purificación y reutilización del agua a bordo, reduciendo la carga logística en misiones prolongadas.
Sistemas de gestión y reciclaje de residuos en buques y bases, minimizando el impacto ambiental.
Desarrollo de políticas de sostenibilidad en adquisiciones y construcción naval.
Infraestructuras Flexibles y Adaptables:
Bases navales modulares y escalables:
Diseño de infraestructuras que permitan una rápida reconfiguración en función de la evolución de amenazas y misiones.
Integración de tecnologías inteligentes en bases navales, mejorando la gestión logística, el mantenimiento de unidades y la seguridad.
Capacidad para operar de forma ágil en diferentes teatros de operaciones, reduciendo la dependencia de instalaciones fijas.
Optimización del despliegue y apoyo logístico:
Desarrollo de infraestructura móvil y autónoma, para apoyar despliegues en escenarios lejanos.
Reducción de la huella logística mediante la digitalización y automatización de procesos.
Creación de centros logísticos descentralizados para mejorar la disponibilidad de repuestos y equipamiento en tiempo real.
Bases Navales y astilleros adaptados a las nuevas tecnologías:
Incorporación de sistemas de mantenimiento predictivo en astilleros y bases, optimizando la disponibilidad operativa de la flota.
Digitalización de los sistemas de gestión naval para reducir el tiempo de inactividad de buques y submarinos.
Implementación de energías renovables y tecnologías sostenibles en bases navales para reducir la dependencia energética.
Infraestructura para el combate multidominio:
Integración de sistemas de defensa aérea, guerra electrónica y ciberseguridad en las bases, permitiendo operaciones en todos los dominios (marítimo, aéreo, terrestre, ciberespacial y espacial).
Desarrollo de centros de mando y control interconectados con capacidades avanzadas de inteligencia artificial para la gestión de operaciones en tiempo real.
Implementación de redes de comunicación seguras y resilientes, garantizando la interoperabilidad con aliados y otras ramas de las Fuerzas Armadas.
Gestión Inteligente del Personal y Recursos Humanos:
Optimización de la asignación de personal:
Uso de herramientas digitales para la planificación y distribución eficiente del personal en función de necesidades operativas.
Creación de un sistema de incentivos basado en el rendimiento y la especialización.
Programas de capacitación continua y formación en nuevas tecnologías para maximizar el potencial humano.
Reducción de costos sin afectar la operatividad:
Implementación de simuladores avanzados para reducir el uso de plataformas reales en el entrenamiento.
Uso de realidad virtual y aumentada en la formación técnica y operativa.
Aplicación de la inteligencia artificial en la gestión de la carrera profesional y la retención del talento.
Armada 2050 debe ser un referente en eficiencia operativa, sostenibilidad y gestión inteligente de recursos. La adopción de tecnologías avanzadas, digitalización, organización y nuevas estrategias logísticas permitirá una mayor capacidad de respuesta sin aumentar el costo operativo, dando un enfoque basado en la innovación, la sostenibilidad y la optimización de procesos, la Armada garantizará su capacidad de disuasión y proyección internacional, asegurando la defensa de los intereses nacionales con los recursos disponibles.
Apoyos Clave para Armada 2050:
La Armada Española, debe contar con tres pilares fundamentales: Recursos suficientes y estables, una industria nacional de defensa sólida y un respaldo social e institucional firme, para que sea una fuerza decisiva y relevante, necesita un apoyo integral en términos de financiación estable, industria de defensa nacional fuerte y respaldo de la sociedad e instituciones. Estos pilares permitirán consolidar una Armada moderna, autónoma y capaz de afrontar los desafíos estratégicos del futuro, asegurando su sostenibilidad y relevancia en el escenario estratégico global.
Disponibilidad de Recursos Suficientes y Estables:
Financiación predecible y planificación a largo plazo:
Establecimiento de presupuestos plurianuales que permitan la planificación y ejecución eficiente de programas de adquisición y mantenimiento.
Compromiso político y legislativo para garantizar un nivel de inversión estable en defensa, alineado con los desafíos estratégicos.
Optimización del gasto mediante programas de eficiencia y reducción de costos operativos sin afectar la capacidad operativa.
Gestión eficiente de los recursos humanos y materiales:
Inversión en formación y retención de talento para garantizar una fuerza operativa altamente capacitada.
Uso de inteligencia artificial y análisis de datos para optimizar la distribución de recursos y mejorar la logística.
Implementación de modelos de adquisición flexibles y escalables que permitan adaptarse rápidamente a las necesidades cambiantes.
Industria Nacional de Defensa Consolidada:
Fortalecimiento de la base industrial y tecnológica de defensa
Apoyo a la industria nacional para el desarrollo de buques, sistemas de armas y tecnologías avanzadas, reduciendo la dependencia de proveedores externos.
Fomento de la innovación a través de alianzas entre la Armada, universidades y empresas tecnológicas.
Incentivos para la exportación de tecnología y sistemas de defensa, fortaleciendo el tejido industrial y generando sinergias con aliados.
Capacidades adecuadas para que la industria como una extensión de las capacidades clave de la organización tenga una mayor autonomía estratégica posible, fomentando la colaboración entre empresas y con la Universidad para el fomento de un I+D+i que dé lugar a nuevas capacidades tecnológicas emergentes y disruptivas.
Producción y mantenimiento nacional:
Desarrollo de capacidades para la fabricación de componentes estratégicos dentro del país, reduciendo vulnerabilidades en la cadena de suministro.
Modernización de los astilleros nacionales para garantizar la construcción y mantenimiento de una flota tecnológicamente avanzada.
Impulso a la producción de sistemas de propulsión, sensores y electrónica de combate de última generación dentro del ecosistema industrial español.
Respaldo social e institucional:
Concienciación ciudadana sobre el papel de la Armada:
Campañas de difusión para explicar el papel de la Armada en la seguridad, la soberanía y la defensa de los intereses nacionales, con la concienciación de la sociedad a través de una buena comunicación externa y un plan de cultura de defensa, naval y marítima que llegue y convenza a los ciudadanos.
Un reconocimiento social que facilite la consecución de los objetivos de la Armada y un respaldo institucional, donde la Armada esté posicionada y presente en la toma de decisiones relevantes.
Programas educativos y visitas a bases navales para acercar la institución a la sociedad.
Desarrollo de estrategias de comunicación para combatir la desinformación y mejorar la percepción pública de la defensa nacional.
Apoyo político e institucional:
Refuerzo de la cooperación con el Gobierno, las instituciones y el sector privado para consolidar la visión de una Armada fuerte y moderna.
Participación activa en foros internacionales y alianzas estratégicas (OTAN, UE) para consolidar el papel de la Armada en el ámbito global.
Integración de la Armada en políticas de seguridad nacional que garanticen su relevancia dentro del esquema de defensa y proyección de España.
¿Estará la Armada 2050 lista para el Combate?
Sí, la Armada Española en 2050 estará preparada para el combate en cualquier escenario, capaz de operar en un entorno estratégico complejo y multidominio, ese es el objetivo primordial de Armada 2050 y de los programas de modernización en curso. La preparación para el combate es la razón de ser de cualquier fuerza armada, y la Armada Española no será una excepción en el horizonte de 2050. Contando para ello con una combinación de capacidades avanzadas, entrenamiento intensivo y estructuras flexibles que le permitan disuadir amenazas, proyectar poder y defender los intereses nacionales en mar, aire, tierra, espacio y ciberespacio. Para ello deberá contar con:
Superioridad Tecnológica y Operativa:
Flota moderna y polivalente:
Desarrollo de buques con capacidades modulares para adaptarse a distintos tipos de misiones.
Incorporación de sistemas de combate avanzados con inteligencia artificial, automatización y sensores de última generación.
Implementación de sistemas no tripulados (drones marítimos, aéreos y submarinos) para misiones de vigilancia, ataque y guerra electrónica.
Defensa multidominio y guerra electrónica:
Capacidad de integración en redes de combate en tiempo real para mejorar la conciencia situacional y la toma de decisiones.
Desarrollo de sistemas de guerra electrónica y ciberdefensa para neutralizar amenazas digitales y electrónicas.
Uso de misiles hipersónicos, sistemas de defensa aérea avanzados y armas de energía dirigida para garantizar la superioridad en combate.
Proyección de fuerza y despliegue expedicionario:
Capacidad de despliegue rápido mediante grupos aeronavales y unidades de proyección anfibia.
Desarrollo de bases logísticas avanzadas flotantes y plataformas móviles para extender la presencia en áreas estratégicas.
Cooperación con aliados para mantener interoperabilidad en misiones internacionales.
Dotaciones Altamente Entrenadas y Preparadas:
Entrenamiento realista y simulación avanzada:
Uso de realidad virtual y simuladores de combate para entrenamientos en entornos complejos y realistas.
Ejercicios conjuntos con fuerzas terrestres, aéreas y cibernéticas para mejorar la coordinación multidominio.
Formación en tácticas asimétricas y guerra híbrida, adaptándose a las amenazas emergentes.
Cultura de la innovación, resiliencia y la adaptabilidad:
Se fomentará una cultura que prepare al personal para operar en entornos inciertos, con información limitada y bajo presión, manteniendo la capacidad de combate incluso en situaciones degradadas.
Fomento del liderazgo flexible y la capacidad de tomar decisiones rápidas en combate.
Programas de especialización en nuevas tecnologías, ciberseguridad y guerra electrónica.
Incorporación de inteligencia artificial en la planificación de misiones y análisis de inteligencia.
Disponibilidad y Sostenibilidad de la Fuerza:
Mantenimiento y disponibilidad operativa:
Implementación de mantenimiento predictivo basado en inteligencia artificial para minimizar tiempos de inactividad.
Estandarización de plataformas y sistemas para facilitar la interoperabilidad y el reabastecimiento en combate.
Uso de energías alternativas y sistemas de reducción de firma para mejorar la autonomía y sigilo de la flota.
Doctrina y Tácticas Actualizadas:
Adaptación a las Nuevas Capacidades, donde la doctrina y las tácticas de combate se adaptarán a las nuevas capacidades tecnológicas y a las lecciones aprendidas de los conflictos y ejercicios. Se explorarán nuevas formas de empleo de las fuerzas navales, incluyendo el uso combinado de plataformas tripuladas y no tripuladas.
Apoyo logístico en combate:
Despliegue de buques de apoyo logístico avanzados para sostener operaciones prolongadas lejos de bases nacionales.
Capacidad de reabastecimiento en combate (combustible, munición, repuestos) para mantener la continuidad operativa.
Integración de impresión 3D y fabricación aditiva para la producción de repuestos en zonas de operación.
Interoperabilidad Efectiva:
Operaciones Combinadas y Conjuntas, donde se estará preparado para operar de manera fluida y coordinada con el Ejército de Tierra, Infantería de Marina, el Ejército del Aire y del Espacio, así como con las Fuerzas de Seguridad del Estado.
Es importante reconocer que la preparación para el combate en 2050 también enfrentará desafíos, como la evolución constante de las amenazas, la necesidad de mantener la inversión en defensa, la adaptación a los cambios geopolíticos y la gestión del cambio tecnológico. La Armada Española 2050 estará concebida y equipada para ser una fuerza preparada para el combate, debiendo ser una fuerza letal, resiliente y adaptable, capaz de operar en un entorno de guerra multidominio.
Con una flota avanzada, personal altamente entrenado y capacidades de combate innovadoras, España garantizará su defensa y seguridad marítima, manteniendo una postura disuasoria y de respuesta rápida ante cualquier amenaza, siendo la hoja de ruta para lograr este objetivo, la modernización de la flota, la adopción de tecnologías de vanguardia, la formación de un personal altamente cualificado y el fortalecimiento de la interoperabilidad, todo ello con el fin de garantizar la capacidad de la Armada para defender los intereses de España y contribuir a la seguridad en el entorno marítimo del futuro.
BIBLIOGRAFIA:
Armada-Ministerio de Defensa:
https://armada.defensa.gob.es/html/home/ARMADA2050.pdf
El Estrecho Digital:
Pueblo Comunero:
https://izca.net/2024/12/23/espana-presenta-su-nuevo-plan-de-la-armada/
CESTIC:
Army University Press; Military Review: